24 noviembre 2025

T7X07 : ESPECIAL 25N-2025

PRESENTADOR DE ESTE PROGRAMA: JUAN M. ARÉVALO BADÍA

PARTICIPANTES: ELVIRA RAMIREZ PEINADO, mujer, trabajadora, madre, activista de la igualdad de género y contra otras desigualdades sociales en la que concurre las circunstancias de haber sido víctima de violencia de género. TERESA AMEZCUA AGUILAR, Doctora en Psicología y profesora titular del Departamento de Sicología, Área de trabajo social y servicios sociales en la Universidad de Jaén. ANTONIA GARCÍA LUQUE, colaboradora habitual en nuestros programas y profesora titular del Departamento de Didáctica de las Ciencias Sociales de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación

Este contenido se genera a partir de la locución del audio por lo que puede contener errores.

Bienvenido y buenos días. Estamos en noviembre, tiempo de santos y difuntos, y en su vigésimo quinto día nos acordamos que la desigualdad de género denigra, destruye a la mujer e incluso la mata, y que quien ejerce esa violencia contra una mujer es un hombre. Se han registrado 59.000 denuncias de violencia de género en las que 40 mujeres han sido asesinadas a manos de hombres, y en su extrema crueldad ha ido acompañada del asesinato de tres menores. Hoy vamos a ver que la violencia deja secuelas, heridas que deben ser curadas y ver qué respuestas reciben las víctimas para poder rehacer su vida.

Comienza en Mi Mayor el programa de Uniradio realizado y dirigido por los mayores de Aula Abierta de la Universidad de Jaén, quien le habla hoy Juan Manuel Arevalo, y tras la cristalera y los controles José Antonio Ruiz. Con nosotros se sientan en la mesa Elvira Ramírez Peinado, mujer, trabajadora, madre, activista de la igualdad de género y contra otras desigualdades sociales en las que concurre la circunstancia de haber sido víctima de violencia de género. Gracias por la valentía de contar públicamente lo que ha pasado.

Gracias, Elvira. Buenos días.

Nos acompaña también Teresa Amezco Aguilar, doctora y profesora titular del Departamento de Psicología del Área de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Jaén. Buenos días. Y cerrando la terna, Antonia García Luque, colaboradora habitual en nuestros programas y profesora titular del Departamento de Didáctica de las Ciencias Sociales de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Gracias a las tres. Buenos días. Bueno, pues vamos a comenzar, en el tiempo en que tenemos tasado, y vamos a comenzar, pues, precisamente por quien debemos, en principio, Elvira, todo pasa y todo queda, ¿verdad? Pues sí.

Pero, como dijo el poeta, al andar se hace camino y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. ¿En qué momento te diste cuenta de que estabas en una situación de violencia? Cuando salí del tablero de juego, con mi brazo escayolado, y volví a mi casa. La soledad de mi espacio seguro, mi cabeza no paraba de pensar en todo lo ocurrido. Sabía perfectamente lo que era la violencia de género, pero yo no podía creer que me hubiera pasado a mí. Y durante ese tiempo, ¿qué emociones predominaban en ti? ¿Miedo, confusión, culpa? Lo primero que recuerdo fue la negación.

No, no podía ser. ¿Cómo me había pasado eso a mí? Por entonces yo tenía un cargo de responsabilidad sindical y política en la FSMC de UGT, era la secretaria general.

Entonces, ¿cómo iba a ser que una mujer, la única en ese momento, además, con un cargo así, que se ha manifestado en todas las convocatorias contra la violencia de género, le pudiera pasar eso? Recuerdo también la vergüenza. ¿Qué iba a pasar cuando se supiera? ¿Qué iba a pensar de mí la gente? Una mujer que presenta mociones al ayuntamiento, que se bate el cobre con un montón de señores en las mesas de negociación, que activa socialmente y que tiene carácter, entre comillas. ¿Quién me iba a creer? ¿Cómo era posible que me pasara a mí? Porque, además, él es un hombre bien integrado en la sociedad, del mundo, de la educación, del deporte, sin problemas con nadie y querido por todos. Recuerdo también el miedo al juicio social.