


La historia universitaria de Jaén no empieza en 1993. Mucho antes, la provincia ya había soñado —y vivido— la vida académica en dos proyectos que hoy se recuerdan como sus grandes precedentes.
El primero fue la Universidad de Baeza, creada en 1538, que mantuvo su actividad durante casi tres siglos, hasta 1824. Fue un foco de formación y pensamiento para generaciones, y uno de los pilares culturales del territorio en la Edad Moderna.
El segundo intento llegó en Jaén capital con la Universidad de Santa Catalina Mártir, fundada en 1629 en el Convento de Santo Domingo (hoy Archivo Histórico). Sin embargo, un pleito impulsado por la Universidad de Baeza provocó su cierre apenas un año después, en 1630.
Con esos antecedentes, la Universidad de Jaén actual nace finalmente en 1993, recogiendo ese legado histórico y convirtiéndose en el gran motor educativo, científico y social de la provincia, conectando tradición y futuro en un mismo proyecto.